Para empezar, no deberías ni si quiera preguntarte esto: “¿Cómo justificar los textos en una página web?” y te lo vamos a explicar a continuación. Un texto justificado (en versión digital) supone:
Menor legibilidad:
Cuando justificas el texto, se generan espacios irregulares entre las palabras, formando «ríos» de espacio en blanco que distraen al lector. Un texto alineado a la izquierda, con su borde irregular, es más fácil de seguir visualmente.
Afecta a la accesibilidad y usabilidad web:
Justificar el texto se convierte en un problema mayor para las personas con dislexia. Alinear el texto a un solo lado es crucial para cumplir con las directrices de accesibilidad del W3C (WCAG), puedes leerlo aquí.
En dispositivos móviles aun es peor:
Hoy en día la mayoría del tráfico a tu página web, proviene de dispositivos móviles. Piénsalo, las líneas de texto son más cortas, por lo que los “huecos” entre palabras todavía se van a notar más, resultando realmente molestos. Seguimos insistiendo que un texto alineado a la izquierda es más fácil y agradable de leer.
Compruébalo con tus propios ojos, aquí tienes un texto, ¿ves los espacios en blanco que se generan en el primer bloque?

Vas a seguir viendo textos justificados en libros y periódicos, pero recuerda que optar por justificar el texto en tu página web, no es buena idea.
Esperamos haberte convencido. Recuerda que al final lo que importa es que tus usuarios se sientan cómodos leyendo tu blog y quieran seguir consumiendo tu contenido.
No lo hagas por ti, hazlo por ellos 🙂